El problema de dejar una cosa y sustituirla por otra, es que
no pasas el filtro de desintoxicación. No te da tiempo a limpiarte, parar y
decir –vale, ahora por dónde empiezo-.
Es entonces cuando comprendes que sigues siendo un adicto,
con la única diferencia de que has cambiado la droga. Y sí, ha sido una buena
transición, pero qué sucede, ¿jamás podrás vivir sin vicios? Supongo que no,
que estoy enganchado, y que la única manera de salir de aquí y cerrar el
círculo es convertirme en Ironman.
A sabiendas de que después vendrán otros retos, otras
drogas. Sólo esperas que no sean peores, aunque mientras lo escribes te recreas
en tu especie de mueca intentando no sonreír.
Sólo me queda hacer las cosas bien para poder entrenar todos
los días y así saciar mi apetito, cuidarme tanto en alimentación como para con
mi cuerpo (estiramientos, recuperación…), y nunca rendirme en la huida eterna
de los gorilas, que siempre están ahí, persiguiéndome como un cruel fantasma de
vicios pasados.
He abierto este blog para vomitar todo el torrente continuo
de pensamientos y así, no contaminar a mi alrededor con tanto triatlón, a nadie
le importa lo que haces y yo necesito explotar de alguna manera cada día. Es muy difícil tener la necesidad de salir a diario y tener que exprimirte para sentirte bien.
No me pregunto por qué, pero me gusta, me siento en paz.
Esta tarde iré a rodar en bicicleta aunque me duela todo
el cuerpo.
Es hacer
eso o ahogarme en mí mismo.

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