jueves, 20 de febrero de 2014

Adicción


El problema de dejar una cosa y sustituirla por otra, es que no pasas el filtro de desintoxicación. No te da tiempo a limpiarte, parar y decir –vale, ahora por dónde empiezo-.

Es entonces cuando comprendes que sigues siendo un adicto, con la única diferencia de que has cambiado la droga. Y sí, ha sido una buena transición, pero qué sucede, ¿jamás podrás vivir sin vicios? Supongo que no, que estoy enganchado, y que la única manera de salir de aquí y cerrar el círculo es convertirme en Ironman.

A sabiendas de que después vendrán otros retos, otras drogas. Sólo esperas que no sean peores, aunque mientras lo escribes te recreas en tu especie de mueca intentando no sonreír.

Sólo me queda hacer las cosas bien para poder entrenar todos los días y así saciar mi apetito, cuidarme tanto en alimentación como para con mi cuerpo (estiramientos, recuperación…), y nunca rendirme en la huida eterna de los gorilas, que siempre están ahí, persiguiéndome como un cruel fantasma de vicios pasados.

He abierto este blog para vomitar todo el torrente continuo de pensamientos y así, no contaminar a mi alrededor con tanto triatlón, a nadie le importa lo que haces y yo necesito explotar de alguna manera cada día. Es muy difícil tener la necesidad de salir a diario y tener que exprimirte para sentirte bien.

No me pregunto por qué, pero me gusta, me siento en paz.

Esta tarde iré a rodar en bicicleta aunque me duela todo el cuerpo.
Es hacer eso o ahogarme en mí mismo.

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